EN DENFENSA DEL VIENTO
POR LA SALUD ECOLÓGICA Y SOCIAL DE CATALUNYA



Sirven las declaraciones que la cabeza de lista por Tarragona de ICV hizo en Montblanc pidiendo "una moratoria para todas las centrales energéticas que se quieren construir, hasta que no haya un compromiso firme de cerrar las nucleares", para reflexionar sobre cual es la mejor forma de proceder para aprovechar una fuente de energía libre, limpia y renovable, como es el viento, que nos ofrece gratuitamente la Madre tierra y como nos puede ayudar a crear las necesarias complicidades para tener la suficiente fuerza para conseguir la parada nuclear.

Antes, sin embargo, el Grupo de Científicos y técnicos por un Futuro No Nuclear quiere pedir públicamente a todas las fuerzas políticas, hasta ahora presente en el Parlament de Catalunya, que dejen de utilizar la energía, y las energías renovables en particular, como moneda de cambio política y electoral, según las conveniencias del momento. Ya han hecho daño a las energías renovables para que aún se atrevan a hablar de la forma de cómo lo hacen.

El GCTPFNN considera que todas las fuentes de energía limpias y renovables han de gozar del máximo apoyo ciudadano y político si lo que se quiere es facilitar que se abra la puerta al proceso de cierre de todas las centrales nucleares y térmicas de combustibles fósiles mas sucios, en un plazo razonable de tiempo. Este apoyo es necesario para hacer un cambio de sistema energético en Catalunya: desde el sistema basado en fuentes de energía sucias y no renovables, centralizado, ineficiente, vulnerable, ... hasta un sistema basado en el aprovechamiento de todas las fuentes de energía locales, libres, limpias y renovables, descentralizado eficiente y seguro.

Sin embargo, condicionar el desarrollo de una fuente de energía libre, limpia y renovable, como es la energía eólica, a un compromiso de cierre previo de las centrales nucleares significa, de hecho, dar apoyo a la continuación del sistema energético vigente hoy en Catalunya, un sistema energético basado en combustibles fósiles y nucleares, centralizado, ineficiente, sucio y obsoleto. En pocas palabras, es continuar dando un cheque en blanco a quienes quiere ampliar el tiempo de funcionamiento de las nucleares por encima de los 30 años, de hecho, en Catalunya ya existe un moratoria eólica desde hace mucho tiempo, lo que ha convertido a nuestro país en una de las comunidades autónomas con menos potencia eólica instalada. Esta falta de actividad en el desarrollo de las energías renovables está, sin ningún tipo de duda. Vinculada a la opción nuclear que el franquismo hizo y que los partidos del Parlament de Catalunya y los que gobiernan los municipios han mantenido, desde entonces, sin ningún tipo cambio.

Catalunya y las personas que en ella vivimos, no nos podemos permitir el lujo de prescindir del aprovechamiento de una fuente de energía libre, limpia y renovable como es la fuerza del viento, en aquellos lugares donde hoy ya sería económicamente competitivo su aprovechamiento con la tecnología eólica actual y con proyectos ecológicamente compatibles con el entorno.

Cualquier persona que se haya tomado la molestia de aprender los cuatro conceptos básicos necesarios para entender los condicionantes físicos y tecnológicos que requiere la realización de un aprovechamiento eólico, sabe que en Catalunya, a diferencia de determinados países del norte de Europa, no es un país con grandes recursos eólicos. En Catalunya hace poco viento y el que hace se localiza en determinados lugares, debido a la irregular orografía que presenta nuestro territorio (ver el anexo "aprovechar el viento en Catalunya: las opciones", que hay al final de este escrito)

Catalunya, y las personas que aquí vivimos, hemos de afrontar de una vez por todas, el reto de hacer compatible el aprovechamiento de la fuerza del viento con la preservación de las funciones y los servicios que los sistemas naturales hacen y ofrecen a los humanos. Este es el reto que tenemos. Y no parece que este reto preocupe nada ni a los partidos parlamentarios, que ahora mismo están de campaña electoral, ni a algunos grupos que han hecho campañas de oposición a la energía eólica, y paradójicamente no ha hecho nunca nada contra las centrales nucleares en funcionamiento en nuestra casa, centrales nucleares que envenenan cotidianamente los sistemas naturales a los cuales lanzan sus emisiones radioactivas "autorizadas" por la administración del Estado, ¿No será que alguna persona significativa de los grupos antieólica tiene algo que ver con las nucleares? Si esto ya se ha puesto en evidencia en algunos países de Europa, en el nuestro difícilmente podría ser diferente.

Catalunya, y las personas que aquí vivimos, hemos de ser capaces de crear un marco que permita superar las desigualdades hoy existentes entre las zonas urbanas y las zonas rurales y de montaña; un marco que posibilite el aprovechamiento de un bien natural, como es el viento, que la biosfera nos ofrece de forma gratuita. El viento no da hoy una oportunidad única de materializar una nueva forma de solidaridad entre las ciudades y los pueblos rurales y de montaña. Hoy no tiene ningún sentido iniciar "guerras" territoriales alrededor de la energía eólica, igual que no lo tiene iniciar una por la producción de vino. Las energías renovables, y entre ellas en viento, se manifiestan de forma desigual por los territorios de nuestro país. De la misma forma que hay territorios más favorecidos (por el microclima, por los suelos, etc.) para la producción de vino. Los lugares favorecidos por el viento tienen derecho a beneficiarse de su aprovechamiento, primero para cubrir sus necesidades de energía eléctrica y después, si tienen excedentes, tienen el derecho a decidir si quieren "exportar" los excedentes, eso si, estableciendo unas relaciones de intercambio justas y equitativas. Lo mismo que pasa con el vino. A nadie se le ha ocurrido pedir a las comarcas productoras de vino que produzcan solamente para autoconsumo propio y que no lo vendan fuera de la comarca.

Lo que se hizo mal en el pasado con la energía (construcción de macrocentrales e hidráulicas, térmicas en lugares donde la gente del entorno ni siquiera podía disponer de electricidad) no tiene por porqué hacerse de nuevo hoy en el caso de querer aprovechar el viento en determinados lugares.

Pero para materializar esta nueva forma de solidaridad territorial que nos ofrece el aprovechamiento de la fuerza del viento, hemos de ser capaces de vencer una cierta visión burguesa urbana, del mundo rural, hoy demasiado atenta a nuestra casa: la visión que idealiza los entornos rurales y de montaña como unos entornos inmaculados, a "proteger" en contraposición a los lugares urbanos, sucios y contaminados, que se pueden continuar degradando. Hemos de ser capaces de vencer esta visión de los entornos rurales y de montaña como lugares donde la gente que vive en las capitales tiene un derecho innato a decidir lo que se ha de hacer, pasando por encima del derecho a decidir de las personas que se esfuerzan en vivir y en mantenerlos vivos. ¿O no han sido acaso las personas que permanecen en estos lugares las que han hecho posible que llegasen hasta hoy con las condiciones en las que han llegado?

Aprovechar un bien común renovable local, como el viento, con tecnologías limpias (los sistemas transformadores de energía eólica o aerogeneradores) y al servicio de las comunidades locales, es el triángulo sobre el cual se coloca la piedra angular para construir sociedades sostenibles, unas sociedades donde los humanos seamos capaces de integrarnos en los ciclos de la naturaleza y de colaborar con ellos, en lugar de situarnos al margen y por encima de los sistemas naturales, e hincar todo tipo de "guerras" para dominarlos. Hoy constatamos como nuestras ansias de dominio sobre la naturaleza nos están haciendo pagar un elevado precio. Precio que algunos quieren disimular a base de políticas de "conservación" de determinados lugares y cerrando los ojos mientras se continua el mal camino emprendido en el resto del territorios y se sigue con las malas prácticas que nos han llevado a la actual situación de deterioro ecológico y social.

¿Seremos capaces de afrontar este reto? El futuro de Catalunya es juega en esta partida. Mientras tanto los cinco partidos parlamentarios hacen, de vez en cuando, declaraciones sobre la energía. Y cada vez que lo hacen, ponen de manifiesto el estado generalizado de analfabetismo energético vigente en nuestra casa, que alcanza a toda la clase política. Una excelente forma de contribuir al mantenimiento del estatu-quo vigente, ya que dominando la energía se domina sobre las personas y las sociedades.

Romper el actual estado de analfabetismo energético existente en nuestra casa es la tarea que, a finales del año 1980, inicio del GCTPFNN. Por eso desde el aó 1997 el GCTPFNN organiza anualmente en Barcelona las "Conferències Catalanes per un Futur Sense Nuclears" (rebautizadas, desde el año 1995 con el añadido de "i Energèticament Sostenibles" ) Hoy esta tarea continua siendo más necesaria que nunca, pues sin personas ilustradas en lo que se refiere a la energía, difícilmente nuestra sociedad podrá llegar nunca a ejercer el derecho a la autodeterminación personal y colectiva. Y es que en este proceso de autodeterminación donde las energías libres, limpias y renovables pueden ayudar a nuestra sociedad a recuperar la salud ecológica perdida por haber seguido a ojos cerrados el milagro de la energía infinita que los combustibles fósiles y nucleares proyectan.

 

Anexo. Aprovechar el viento en Catalunya: las opciones


Los condicionantes básicos para aprovechar el viento en un lugar determinado son la distribución de velocidades del viento a lo largo del año (y de forma resumida a la velocidad media anual) la altura respecto al nivel del suelo donde se hace la captación, la superficie de captación (o área barrida por las palas al girar). La combinación de la distribución de velocidades del viento con la curva de potencia de un aerogenerador determinado no da la energía que se puede producir en el lugar elegido a partir del viento (y resumiendo, el número de horas equivalentes de funcionamiento anual).

Veremos en el caso de Catalunya, lo que implicaría el hecho de querer generar con el viento toda la electricidad que en el año 2000 generaron las centrales térmicas (de combustibles fósiles y nucleares) y las grandes hidráulicas.

En el año 2000, en Catalunya se generaron 29.967,1 GWh en el régimen ordinario. Para generar toda esta cantidad de energía a partir del viento se puede hacer de diversas maneras:

  1. Poniendo un aerogenerador en lugares ventosos (factor de capacidad del 30% o 2.628 horas de funcionamiento/año). Significaría instalar una potencia eólica de 11.403 MW (representaría poner 7.602 aerogeneradores de 1,5 MW de potencia unitaria)

  2. Poniendo aerogeneradores en lugares más pobres de viento (factor de capacidad del 10%, o 876 horas/año de funcionamiento). Supondría instalar una potencia de 34.209 MW (representaría poner 22.806 aerogeneradores de 1,5 MW de potencia unitaria).

Veremos ahora las ocupaciones de superficie, o sea los espacios necesarios para poder poner los aerogeneradores, teniendo en cuenta que han de estar separados una del otro para no hacerse sombra en lo que se refiere al viento.

En el primer caso citado antes, seria necesario disponer de una superficie aproximada de 114 km2. En el segundo caso la superficie seria bastante superior: 342 km2 (como medida de comparación, la superficie del término municipal de Barcelona es un poco menos de 100 Km2.

¿Disponemos en Catalunya de una superficie de 114 km2 con buen viento? ¿Y donde estarían situados estos lugares de buen viento? ¿Se podría hacer compatible el aprovechamiento del viento en lugares que hacen otras funciones igualmente necesarias?

Este es el debate que seria necesario hacer y que  desafortunadamente no se ha hecho ni se hace.

No quiere decir esto que toda la energía que hoy generan las centrales del régimen ordinario se haya de generar con el viento, ya que afortunadamente Catalunya dispone de otras fuentes de energía renovable además del viento. Simplemente se ha hecho este ejercicio para poder situar el problema y darle órdenes de magnitud.

 

GCTPFNN
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 Catalunya
tel. 93-2680607
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